El Reposo de la Náyade es el lugar oculto donde yace la Náyade, una nave goralaxi enterrada o encajada en las profundidades de la Cuenca de los Meteoritos. A diferencia de la Vesper, cuya llegada a Tailath está vinculada a Damian Voss y a la fractura de la Llanura de Vertis, la presencia de la Náyade en la Cuenca no tiene una explicación clara al inicio.
Nadie sabe con certeza cómo llegó allí.
Pudo caer siglos antes. Pudo quedar atrapada durante una navegación dimensional fallida. Pudo ser ocultada deliberadamente por una civilización anterior. O pudo emerger desde una capa del mundo que no pertenece del todo a la geografía actual de Tailath.
Esa incertidumbre es parte de su fuerza narrativa. La Náyade no debe sentirse como “otra nave disponible”, sino como una reliquia dormida que el mundo llevaba mucho tiempo ocultando. Su reposo bajo la Cuenca sugiere que Tailath ha recibido más restos de Goralax de los que nadie imaginaba, y que Grant no está descubriendo fenómenos aislados, sino piezas de una red antigua que atraviesa continentes, ruinas y memorias enterradas.