Valdebruma es la nación de resonancia castellana del mundo. Está situada al sur, en la Isla del Lago, y sirve para dar coherencia cultural a nombres como Alejandro Bedoya, Edmundo Ortega y Carmen la Grande.

No debe sentirse como una copia directa de España, sino como una nación insular, antigua y melancólica, con una relación muy fuerte con los nombres, los linajes, la memoria y los muertos.