- Final canónico
- Criterios cumplidos
- Afinidad con Eva a 100.
- Reclutar a todos los personajes.
- Rescatar a Sheena y completar su trama.
- En la Necrópolis Dimensional, encontrar la tumba de Selene Meiers con Sheena en el equipo.
- Eva debe estar en el grupo final.
- Sheena no debe estar en el grupo final.
- Ni Maverik ni Eva deben caer en K.O. durante la batalla final.
- Obtener todas las invocaciones.
- No obtener los tres objetos secretos.
El final Auténtico es una variación ampliada no canónica del cierre emocional de Eva. Antes del combate final, Sheena encuentra la tumba de Selene Meiers en la Necrópolis Dimensional. No es una tumba física normal, sino una cámara de memoria construida con Mnemógeno. Allí descubre otra variación posible del pasado de Selene, distinta del canon principal.
Sheena comprende que ella no es Selene, ni una sustituta. Es la heredera accidental de todas sus heridas, pero no su repetición. Por eso no debe estar en el grupo final: en esta versión su papel no es golpear a Silas Arclight, sino cerrar la puerta que Grant dejó abierta. Eva acompaña a Maverik porque este final no trata solo de derrotar a Silas Arclight. Trata de demostrar que la Stygma original ya no es una condena. Eva fue testigo del cráter, de la infancia rota, de la marca y del miedo. Ahora también es testigo de su final.
Durante la batalla, Quetta Arclight despliega todo su poder. Intenta usar magia robada, recuerdos comprados, contratos convertidos en maldición y ecos de Goralax transformados en producto. Pero esta vez el grupo ha reunido todas las invocaciones. Los Eidolas aparecen no como propiedad del jugador, sino como voluntades libres. Zephradon, Agnisthar, Sabbath y los demás no destruyen a Silas Arclight por obediencia. Responden porque alguien les pidió ayuda sin convertirlos en herramientas. Esa es la derrota ideológica de Grant: Silas Arclight no pierde solo porque Maverik sea más fuerte, pierde porque el mundo rechaza ser suyo. Maverik y Eva atraviesan la última barrera juntos. Las Stygmas de Maverik se agrietan, pero Eva impide que la energía lo devore. Él libera la marca original no como arma, sino como herida que por fin deja de sangrar.
El Pilar Negado se rompe, y la Necrópolis Dimensional asciende en luz blanca. Las sombras etéreas encuentran descanso. Damian Voss desaparece estabilizando la evacuación. Su transmisión final se mantiene, pero en este final contiene una frase adicional:
“Selene creyó que recordar bastaba para salvar una civilización. Yo he tardado demasiado en entender que recordar solo sirve si después elegimos vivir de otra manera.”
Tras el epílogo habitual, Sheena visita Ilissar. Allí siente que la llamada de Selene se ha apagado, pero no del todo. No como amenaza. Como latido remoto. Luego se muestra el fondo del océano. Los restos del Edificio Grant yacen bajo una oscuridad inmensa. La cápsula S. MEIERS sigue intacta. Los leds verdes parpadean. La placa brilla bajo el sedimento. El cuerpo clonado de Selene abre los ojos. Pero esta vez no hay corte inmediato; Selene mira alrededor, confundida. Toca el cristal desde dentro. Su expresión no es maligna. Es miedo. Desorientación. Nacimiento. En algún lugar de Tailath, Sheena despierta y susurra una palabra:
— Selene.
En el fondo del mar, la mujer de la cápsula mueve los labios al mismo tiempo. Dice:
— Sheena.
Corte brusco a negro.
Aparece el título:
PROFECÍA DE LAS SOMBRAS ETÉREAS
Y, tras unos segundos:
La memoria no ha terminado.