El Laberinto de reflejos es la mazmorra de Ilissar asociada a Sheena. La minúscula en “reflejos” se acepta como forma revisada, aunque en títulos puede capitalizarse por estilo editorial.
Funciona porque dialoga con identidad, copia, clonación y autoaceptación. Sheena atraviesa un lugar donde la pregunta no es “cuál es el original”, sino “qué decide ser quien ha despertado”.
El Pináculo de cristal completa la verticalidad de Ilissar. Aunque es un nombre clásico, sirve bien como culminación visual: altura, frío, transparencia y peligro espiritual.