Zephradon es el Espíritu del trueno, los cielos rotos y las descargas que anuncian el despertar de lo imposible. Es el primer Eidolon que el grupo encuentra durante el ataque de Grant a Bronsbury, cuando la vida académica queda definitivamente atrás y la aventura entra en el territorio de los pactos antiguos.

Su presencia marca el primer gran contacto del grupo con la invocación. Hasta ese momento, Grant parece una amenaza tecnológica, corporativa y militar; con Zephradon, Tailath demuestra que aún conserva fuerzas espirituales capaces de responder cuando el mundo se ve profanado. Eva conecta con él de forma especialmente natural, como si su magia reconociera antes que ella misma el camino que acabará recorriendo.

Zephradon no es un espíritu amable ni protector en sentido humano. Es una tormenta con voluntad. Acepta ayudar al grupo no por compasión sencilla, sino porque ve en ellos una resistencia viva frente a quienes pretenden convertir la magia en una propiedad de laboratorio.