• Final secreto
  • Criterios cumplidos
  • Haber completado el juego al menos una vez.
  • Obtener los tres objetos secretos:
  • Diario de Meiers.
  • Báculo de Santuario.
  • Revólver Viejo.
  • Derrotar a Quetta Arclight.

El final Renacimiento amplía la escena de la cápsula S. MEIERS y convierte el giro final en algo más que una amenaza.

Durante el epílogo, antes de la transmisión de Damian, el jugador ve breves escenas adicionales relacionadas con los tres objetos secretos.

El Diario de Meiers revela fragmentos escritos por Selene Meiers. No era una simple víctima de Grant ni una heredera pasiva de magia auténtica: de hecho, la idea de la “heredera de magia auténtica” pertenecía a la tapadera usada por Grant para ocultar a sus propios científicos que estaban trabajando con material genético alienígena. Sabía que su cuerpo estaba siendo usado, sabía que crearían copias de ella y dejó mensajes ocultos para cualquiera que algún día despertara con su rostro, su sangre o su eco.

El Báculo de Santuario permite ver una escena antigua de Selene antes de su caída. No como mito ni como villana latente, sino como una mujer que intentó contener una tecnología que ya estaba fuera de control.

El Revólver Viejo pertenece a un agente que intentó detener los primeros experimentos de Grant con Mnemógeno y clonación, pero fracasó. Sus últimas balas nunca fueron disparadas.

Al reunir los tres objetos, la escena final del océano se alarga.

La cápsula S. MEIERS despierta. El cuerpo de Selene abre los ojos. Pero no lo hace como monstruo ni como simple anticipo de una secuela. Durante unos segundos, sus pupilas se llenan de imágenes: Sheena, Maverik, Damian, Grant, Goralax, Ilissar, el Archivo Meiers, el Pilar Negado.

El cuerpo no sabe quién es.

Selene.

Selene Meiers.

Sheena.

Una copia.

Un renacimiento.

La cápsula se abre en silencio bajo el mar.

Y la figura extiende una mano hacia el cristal roto, no como amenaza, sino como recién nacida intentando tocar el mundo por primera vez.

El título aparece sobre negro:

PROFECÍA DE LAS SOMBRAS ETÉREAS: RENACIMIENTO