Resultado narrativo: la academia sobrevive al escándalo, la nave queda bajo custodia y la conspiración sigue abierta.
Al día siguiente, Bronsbury intenta recomponer el relato oficial. La versión pública es confusa, incompleta y políticamente conveniente. Grant Corp. niega responsabilidades, Warham Grant desaparece de la narrativa oficial y Silas Arclight se presenta como nuevo rostro ejecutivo de la compañía sin admitir lo ocurrido en el hangar.
Gasón queda señalado como principal responsable del incidente. Su historial de provocaciones, su papel como instigador y su presencia en la infiltración permiten cargar sobre él buena parte de la culpa. Para algunos, es un alumno temerario que casi provoca una tragedia. Para otros, es el único que tuvo razón al sospechar de Grant desde el principio.
Maverik y Steve salen relativamente indemnes porque Bronsbury consigue protegerlos y porque ambos son presentados como estudiantes que ayudaron a contener el desastre. Sin embargo, la experiencia los marca. Steve sabe que aquello no fue una gamberrada que se salió de control. Maverik sabe que Grant tenía fotos suyas, informes sobre él y un código asignado: XB004.
La nave queda almacenada bajo custodia de Bronsbury para su estudio, aunque nadie comprende del todo qué es ni por qué responde de forma extraña a ciertos estímulos. La academia intenta tratarla como una pieza tecnológica peligrosa, pero manejable.
Grant desaparece de escena sin dar explicaciones públicas. Ese vacío es clave: la amenaza no se resuelve, solo se aplaza.
El grupo vuelve a una aparente normalidad, pero la historia ya ha cambiado. La excursión ha terminado. La adolescencia empieza a resquebrajarse. Y bajo la vida cotidiana de Kantandech, Bronsbury y Cantharia queda sembrada una pregunta que acompañará a Maverik durante toda la aventura:
¿Por qué Grant lo estaba buscando antes incluso de que él supiera que había algo especial dentro de sí?