Con Seferis retirado y Gasón desaparecido, el grupo vuelve a la Vesper.

Damian sube a la nave de nuevo, esta vez más despacio. La ira sigue ahí, pero también una humillación difícil de ocultar. Grant ha demostrado que todavía puede tocar sus sistemas desde dentro. Que años de cautiverio dejaron cerraduras en él y en su nave.

Revisa los controles.

La Vesper está estructuralmente recuperable, pero no puede despegar.

No tiene energía suficiente.

Los sistemas principales están drenados, las celdas de navegación se encuentran en estado crítico y parte del núcleo de salto necesita un catalizador que no existe en los almacenes de Bronsbury. Damian habla de compuestos, matrices de ignición y resonancia de silicio puro. Bradford le pide que lo diga como si no estuviera insultando a todo el mundo.

Damian lo resume:

Necesita mineral sílico.

No mineral común. No cristal industrial. Un tipo de material capaz de sostener una carga dimensional sin fracturarse. En Goralax era raro pero conocido. En Tailath, quizá exista en zonas de actividad volcánica antigua o en lugares donde el fuego espiritual haya cristalizado bajo presión.

Carmen menciona que Maelor habló de viejas rutas occidentales y de islas donde el suelo ardía bajo piedra negra.

Bradford recuerda rumores de Glanndraic sobre una isla al oeste, un templo de fuego y cuevas donde la roca brillaba como vidrio.

Damian decide que irán allí.

Pero para alcanzar esa isla necesitan primero encontrar una forma de transporte o teletransporte. La Vesper no puede moverse aún, y Bronsbury no puede enviar una expedición oficial sin llamar la atención de Grant.

Steve habría sugerido robar algo.

Bradford sugiere exactamente eso, con otras palabras.

Damian propone revisar las Ruinas del Edificio Grant. Si Grant dejó tecnología de traslado tras el incidente de la Zona Marítima, quizá puedan reutilizarla.

Maverik acepta.

El Acto IX termina con la Vesper recuperada, pero todavía inmóvil; Damian convertido en aliado necesario, pero herido en su orgullo; Gasón libre, alterado y más cerca de su tragedia; y el grupo obligado a buscar mineral sílico en una isla occidental vinculada al fuego.

La nave ya no es una reliquia.

Es una promesa.

Pero todavía no puede volar.