Las Cuevas del Dragón funcionan como ruta de transición entre Cantharia y Éilerenn. No son todavía una gran mazmorra argumental, pero sí un paso peligroso: túneles húmedos, antiguas marcas de tránsito, minerales brillantes, restos de criaturas dracónicas y caminos usados por comerciantes, contrabandistas y exploradores que prefieren evitar rutas oficiales.

Eva y Maverik avanzan con urgencia. La enfermedad de Jennie impide que el tramo se sienta como exploración tranquila. Cada desvío, cada combate menor y cada obstáculo recuerdan que el tiempo corre en su contra.

#Jefe: Kragbolg Rompequijadas

Al final de las cuevas, cuando ya están cerca de la salida hacia Glanndraic, una banda de goblins bloquea el paso. Su líder es Kragbolg Rompequijadas, un goblin corpulento, cubierto de chatarra, placas óseas y restos robados a viajeros. No es un gran villano, pero sí un jefe de ruta con suficiente presencia para que el paso hacia Éilerenn no parezca gratuito.

Kragbolg no entiende de antídotos, guerras ni Grant. Solo sabe que el túnel es suyo y que cualquier viajero desesperado paga peor pero comete más errores.

El combate es rápido, físico y algo sucio. Kragbolg usa refuerzos goblin, golpes con maza, trampas improvisadas y derrumbes menores dentro de la cueva. Eva y Maverik lo derrotan y abren el camino hacia Glanndraic.