Localizaciones: Bronsbury / Vesper / Náyade / Cuevas del Dragón / Tubería Submarina / Isla de la Estrella / campamento exterior de Ciudad Bujía / Ciudad Bujía / Refinería de Bujía Jefes del acto: Nikolai Sakanov Personajes principales: Maverik Windrider, Steve Howell, Eva Lucita Ranley, Jennie / Jennifer Aeson, Sheena, Damian Voss, Edmundo Ortega, Alinne Ortega, Brando, Gaia y Parice Schreiter Objetivo: asumir la escala continental de la guerra de Ferklin, abrir una ruta hacia Ciudad Bujía, presentar a Parice Schreiter y descubrir que Grant busca usar la Náyade como llave para acceder a estructuras antiguas.

El regreso desde la Cuenca de los Meteoritos no se parece a ninguna vuelta anterior.

El grupo no vuelve solo con Alinne rescatada ni con una nueva pista sobre Grant. Vuelve con algo que cambia por completo el equilibrio político de Tailath: la Náyade, una arca goralaxi antigua, recién despertada, demasiado grande, demasiado vieja y demasiado importante para pertenecer limpiamente a nadie.

La Vesper puede regresar a Bronsbury sin demasiados problemas. La Náyade, en cambio, no puede tratarse como una nave convencional. No aterriza en un hangar ni responde como un vehículo moderno. Queda en una zona segura, flotando a distancia, bajo vigilancia combinada de Bronsbury, Damian, Brando, Gaia y varios observadores de Cantharia y Masthann.

Eso crea una tensión inmediata.

Para Damian Voss, la Náyade pertenece a su civilización, aunque sea una reliquia primitiva y casi vergonzosa comparada con tecnologías goralaxi posteriores. Para Brando y Gaia, es el descubrimiento arqueológico de sus vidas, financiado por Masthann y robado parcialmente por Grant. Para Bronsbury, es una responsabilidad imposible: si la custodia un gobierno, la convertirá en arma; si la abandona, Grant volverá a por ella. Para Alinne, la nave es el lugar donde Grant intentó usarla como llave. Para el grupo, es la prueba definitiva de que ya no están persiguiendo laboratorios aislados, sino una red mundial de saqueo tecnológico y espiritual.

La academia convoca una reunión urgente.

Martin Bronsbury, Damian, Ortega, Brando, Gaia y el grupo principal intentan ordenar lo ocurrido: Yuhán, Éilerenn, Pirexa, la Cuenca, Alinne, Sheena, la Vesper, la Náyade y la guerra que sigue ardiendo en Ferklin.

Durante unas horas, parece que el mundo se ha vuelto demasiado grande para cualquier plan.

Entonces llega el soldado dragontino.

El soldado de Begonia

El mensajero entra en Bronsbury cubierto de heridas, con la armadura rota, manchas de sangre seca y signos de haber cruzado medio mundo sin detenerse. No viene como diplomático ni como embajador. Viene como superviviente.

Es un soldado dragontino de Begonia.

Trae una petición desesperada: Begonia necesita un grupo capaz de infiltrarse en el frente sur de Ferklin y golpear el origen real de la guerra antes de que Masthann atraviese sus defensas. La situación es mucho peor de lo que las noticias oficiales admiten. Grant ha reforzado sus posiciones, las tropas masthanias avanzan bajo una coordinación sospechosamente perfecta y varios intentos de negociación han terminado en masacres atribuidas al general Aury Coureille.

Steve pregunta si la guerra no había empezado ya con la transmisión falsa enviada desde Yuhán.

El soldado responde que aquello fue la chispa visible, no el combustible.

Después cuenta lo que sabe.

Grant llevaba tiempo experimentando con una tecnología antigua de imbución mágica, un sistema capaz, en teoría, de transferir o fijar poder arcano en sujetos, armas o estructuras. Los primeros ensayos fallaron. Los cuerpos no resistían, la magia no se mantenía, los dispositivos se quemaban o producían efectos impredecibles.

Entonces Grant encontró a una chica vinculada a una línea antigua, una descendiente de las llamadas hijas de la magia. Según los informes robados por exploradores begonios, ella parecía entender parte del funcionamiento del dispositivo, aunque quizá no de forma consciente. Grant intentó usarla para estabilizar la máquina.

También falló.

A partir de ahí, la corporación cambió de estrategia. Uno de sus científicos localizó una fuente de energía en territorio de Begonia, en una zona protegida a la que el rey Morpheus von Begoniae prohibía el acceso. Como Begonia no aceptó la entrada de Grant, la corporación fabricó el conflicto: usó la tensión entre Begonia y Masthann, manipuló transmisiones, sembró pruebas falsas y convirtió al general Aury Coureille en el rostro de la guerra.

Pero el soldado revela algo peor.

El Aury Coureille que está dirigiendo las atrocidades del frente no es el verdadero Aury.

O no del todo.

Un escuadrón dragontino encontró a un hombre idéntico al general, desorientado y escondido cerca de una zona de ejecución. Estuvieron a punto de matarlo, creyendo que era el carnicero responsable de la ofensiva masthania. Pero pronto comprendieron que no actuaba como el general que todos temían. No tenía sus recuerdos completos, no reconocía órdenes recientes y reaccionaba con horror ante crímenes cometidos en su nombre.

La conclusión es insoportable: Grant ha perfeccionado alguna forma de sustitución, duplicación o clonación operativa. Puede colocar un rostro conocido al frente de una guerra y hacer que todo un continente obedezca a una mentira con uniforme.

El soldado intenta seguir hablando, pero se desploma.

Los médicos se lo llevan.

La sala queda en silencio.

Hasta ese momento, Grant era una corporación capaz de ocupar islas, robar ruinas, experimentar con personas y manipular gobiernos.

Ahora queda claro que puede fabricar guerras.

Decisión estratégica

La reunión se vuelve más dura.

Begonia está siendo acosada por el ejército de Masthann. Masthann, a su vez, cree estar respondiendo a una amenaza legítima. Ferklin entero se está convirtiendo en un tablero donde cada nación actúa sobre información contaminada. Y Grant, en el centro, busca una fuente de energía que el rey Morpheus se negó a entregar.

Damian propone una solución brutal.

Dejar que Grant llegue a su objetivo.

Esperar a que concentre allí sus fuerzas, su tecnología y sus mandos.

Y luego destruirlo todo.

La propuesta provoca rechazo inmediato en Eva, Jennie y Steve. Significaría permitir que Begonia siguiera sufriendo, que Masthann continuara avanzando y que la guerra devorase más vidas solo para golpear a Grant con mayor eficacia.

Damian no se inmuta. Dice que, si quieren jugar a salvar cada incendio, Grant seguirá prendiendo diez más. A veces, para destruir una estructura, hay que dejar que se conecten todos sus cables.

Martin Bronsbury no descarta la idea del todo, y eso incomoda al grupo. No porque vaya a aceptarla sin más, sino porque entiende la lógica militar que hay detrás. Si Grant ha convertido Ferklin en una trampa, entrar corriendo sin conocer el mecanismo puede hacer que la trampa se cierre sobre todos.

Pero antes de decidir nada, necesitan hablar con Begonia.

Y ahí aparece el problema inmediato: llegar.

Begonia está protegida por acantilados, montañas y defensas naturales. La Vesper ha mejorado, pero todavía no puede superar con seguridad ciertas corrientes, altitudes y bloqueos de guerra sin exponerse a detección o derribo. La Náyade es demasiado grande, demasiado visible y demasiado políticamente peligrosa para usarla como transporte directo.

Damian insiste en intentar una ruta aérea con la Vesper.

Steve le advierte que no convierta la nave en otro problema por orgullo.

Damian lo ignora.

Entonces Alinne interviene.

Conoce una ruta olvidada. Bajo las Cuevas del Dragón, al oeste de Bronsbury, existe un paso antiguo que desciende hacia una infraestructura submarina. Según leyendas y registros de Yuhán, ese paso conecta con la Isla de la Estrella, donde se encuentra Ciudad Bujía. Desde allí, quizá puedan conseguir transporte, información o acceso indirecto hacia Ferklin.

Ortega confirma que la ruta existe, aunque casi nadie la usa ya. Es vieja, peligrosa y en parte fue construida sobre sistemas que ni Cantharia ni Éilerenn comprenden del todo.

Damian prefiere seguir intentando la aproximación aérea.

Maverik decide formar un grupo terrestre.

No hay tiempo para convertirlo en disputa. Damian intentará una ruta de reconocimiento con la Vesper y se mantendrá en contacto si los sistemas lo permiten. El grupo de Maverik descenderá por las Cuevas del Dragón, atravesará la Tubería Submarina y buscará entrada a Ciudad Bujía.

El tablero cambia otra vez.

Ya no van a una ruina perdida ni a una isla aislada.

Van hacia la guerra.