La infiltración nocturna convierte una gamberrada estudiantil en el detonante de toda la trama. Y, al principio, tiene todo lo ridículo que cabe esperar de tres chavales colándose en una megacorporación.

Gasón aparece con demasiada confianza y muy poco método. Tiene teorías, alguna llave dudosa, un plano incompleto y una seguridad personal absolutamente injustificada. Steve intenta actuar como si supiera de infiltraciones porque ha visto suficientes películas y leído demasiadas historias de pilotos. Maverik acompaña en silencio, cada vez más incómodo según se acercan al edificio.

El plan se rompe casi de inmediato.

Grant los detecta enseguida.

No porque sean brillantes, sino porque la corporación ya esperaba movimientos extraños después de las preguntas de Gasón. Las cámaras, sensores y guardias no tardan en cerrarles rutas de salida. Lo que iba a ser una incursión rápida se convierte en una huida por pasillos corporativos, oficinas vacías y zonas restringidas.

Aun así, Maverik y Steve logran derrotar a varios guardias. No son profesionales, pero tienen entrenamiento de Bronsbury, reflejos y una mezcla peligrosa de miedo y adrenalina. Gasón, por su parte, pelea con brutalidad y exceso de confianza, demostrando que puede ser insoportable pero no inútil.

El sótano y el individuo XB004

Durante la fuga, Maverik y Steve llegan a una zona subterránea del edificio. No parece un simple almacén. Hay servidores, archivadores blindados, camillas plegadas, restos de instrumental médico y documentos abandonados con demasiada prisa.

Allí encuentran varios informes internos de Grant.

Al principio no entienden casi nada: códigos, gráficas de energía, fotografías borrosas, rutas de seguimiento, fechas antiguas y referencias a una anomalía detectada años atrás cerca de Kantandech. Pero un nombre técnico se repite varias veces:

Individuo con energía anómala XB004.

Steve intenta bromear, pero se queda callado al ver las fotos. Son de Maverik.

Algunas son recientes, tomadas durante la visita a Grant o en Bronsbury. Otras parecen antiguas, borrosas, captadas a distancia cuando era niño. Hay marcas sobre sus brazos, lecturas de energía y anotaciones que mencionan compatibilidad, supervivencia, resonancia y posible vínculo con una fuente dimensional no clasificada.

Maverik no comprende todavía qué significa, pero la escena cambia para siempre la naturaleza del conflicto. Grant no está interesada en él por accidente. Lo lleva observando desde hace años.

Steve reacciona con rabia. Quiere salir de allí, avisar a Bronsbury y hacer público lo que han encontrado. Maverik, en cambio, queda paralizado por la idea de haber sido vigilado durante buena parte de su vida sin saberlo.

Entonces aparece Gasón.

Viene corriendo por el pasillo con varios guardias detrás, gritando que ha encontrado “algo enorme” y que quizá ha activado “dos o tres alarmas, como mucho”. Su llegada obliga a los tres a huir antes de poder revisar más documentos.

El hangar oculto

La persecución los conduce hasta un hangar subterráneo oculto bajo el Edificio Grant. Allí descubren algo imposible: una nave misteriosa, dañada pero aún activa, rodeada de cables, andamios, sistemas de contención y equipos de investigación.

La nave no se parece a nada fabricado en Tailath.

En una zona cercana encuentran a Damian Voss, retenido por Grant desde hace años. Los tres no entienden quién es ni qué relación tiene con la nave. En el caos de la huida, manipulan controles, rompen sistemas de seguridad y liberan sin querer parte de sus restricciones.

Damian despierta furioso, desorientado y dispuesto a escapar por cualquier medio. Activa un módulo defensivo de la nave y se enfrenta a ellos. Para Maverik, Steve y Gasón, Damian parece una amenaza inmediata. Para Damian, ellos no son rescatadores: son intrusos, posibles empleados de Grant o simples obstáculos entre él y su libertad.

Gasón se une al combate junto a Maverik y Steve. La pelea contra Damian Voss funciona como jefe principal del acto, aunque en realidad el enemigo no es un villano, sino un prisionero reaccionando con violencia tras años de cautiverio.

Durante el combate, la nave empieza a desestabilizarse.

El caos atrae al presidente de Grant, Warham Grant, y a su vicepresidente, Silas Arclight. Warham llega nervioso, furioso y aterrado por las consecuencias políticas. Sabe que si Bronsbury descubre que estudiantes han sido atacados dentro de una instalación de Grant, el escándalo puede volverse incontrolable.

Warham quiere encubrirlo. Quiere negociar. Quiere evitar un conflicto diplomático.

Silas no.

Tras unos segundos de tensión, Silas carraspea, saca un arma y le pega un tiro en la cara a Warham Grant, matándolo inmediatamente.

El gesto rompe cualquier ilusión que quedara sobre la corporación.

Silas se nombra a sí mismo nuevo presidente de Grant Corp. y ordena a sus secuaces que eliminen a los jóvenes intrusos, recuperen a Damian y aseguren la nave.

Gasón, por una vez, entiende que se han metido en algo demasiado grande incluso para él. Propone robar la nave como única salida. Steve intenta pilotarla sin saber cómo, convencido de que cualquier cosa con mandos se puede mover si uno pulsa suficientes botones en el orden correcto.

El resultado es un desastre.

La nave se activa, atraviesa parte del hangar, rompe sistemas de anclaje y sale del Edificio Grant en un vuelo descontrolado. Damian desaparece entre distorsiones durante el caos, incapaz de recuperar el control total. Maverik, Steve y Gasón apenas logran sobrevivir a la secuencia.

La nave termina estrellándose cerca de Kantandech.

Ninguno de ellos lo sabe todavía, pero aquella nave no llegó a Grant por casualidad. La corporación la recuperó años atrás en la Llanura de Vertis, cerca de Kantandech, junto a un piloto extranjero que desde entonces ha permanecido encerrado, interrogado y obligado a sobrevivir entre laboratorios.

Tampoco saben que esa misma caída original fue el origen de la Stygma de Maverik.

Pero los informes del sótano ya han dejado clara una cosa: Grant lo sabía.

Cierre del acto

Tras el accidente, Silas Arclight toma el control total de Grant Corp. El Edificio Grant revela su verdadera naturaleza como estructura móvil y se eleva desde la Zona Marítima, desapareciendo antes de que las autoridades puedan intervenir. Damian Voss se esfuma entre la distorsión, libre pero inestable.

Maverik, Steve y Gasón quedan atrapados en un escándalo imposible de explicar. La corporación deja de parecer una empresa turbia para convertirse en una amenaza real.