El Bastión de la Escama Rota es una fortaleza dragontina construida en una montaña al oeste de Malastria. Durante generaciones sirvió como criadero, refugio, hospital, escuela de vuelo y centro de entrenamiento para dragones y jinetes de Begonia. También contiene mapas militares, rutas aéreas, señales antiguas de comunicación y registros sobre pasos montañosos que conectan Begonia con Masthann.
Su nombre procede de una batalla antigua. Según Sazhar, un dragón fundador perdió allí una escama del pecho defendiendo la capital de una invasión anterior. La escama fue colocada bajo la primera piedra del bastión como juramento: mientras el bastión se mantuviera en pie, los dragones de Begonia no serían propiedad de ningún rey, ejército ni amo extranjero. Serían aliados.
Grant ha profanado precisamente ese lugar.
Hace unos días, el bastión cayó bajo un ataque combinado de tropas masthanias, mercenarios de Grant y máquinas de control biológico. Desde entonces, los dragones que quedaban allí han dejado de responder a las llamadas de sus jinetes. Algunos han sido vistos atacando posiciones begonias como si no reconocieran a los suyos.
Morpheus cree que Grant ha instalado un sistema de dominación en el núcleo del bastión. Si no lo destruyen, Begonia perderá a sus dragones y con ellos la última ventaja que todavía mantiene frente a Masthann.
Sazhar no habla durante buena parte del camino.
Cuando Steve intenta preguntarle si está bien, el capitán responde que esa pregunta es inútil.
Luego, tras un silencio largo, añade que él entrenó a muchos de los dragones capturados.
Y que, si no logran liberarlos, tendrá que matarlos.
#Ascenso al bastión
El camino hacia la fortaleza atraviesa gargantas nevadas, puentes colgantes, escaleras talladas en roca y antiguos caminos de entrenamiento dragontino. A medida que suben, el grupo encuentra restos de combate: escamas arrancadas, lanzas rotas, piezas de máquinas de guerra, marcas de garras en la piedra y símbolos de Grant impresos en cajas de suministro.
La primera zona de la mazmorra es la Muralla Partida, donde tropas de Masthann han instalado torretas, barreras mecánicas y puestos de observación.
Aquí se ve con claridad el papel de Sazhar. No es un invitado: conoce la fortaleza, sus rutas secundarias, sus puntos de tiro y sus viejas trampas. Puede abrir caminos cerrados para forasteros, identificar emblemas de clanes dragontinos y reconocer cuándo una defensa del bastión ha sido reprogramada.
Steve puede sabotear mecanismos de Masthann. Parice, si participa en el grupo, puede desactivar o sobrecargar dispositivos de Grant. Eva y Jennie perciben una energía mágica extraña mezclada con el humo de los motores. No es magia natural ni invocación pura: es magia forzada a través de tecnología, como si alguien estuviera obligando a una voluntad viva a funcionar como componente.
Sazhar lo resume de forma más simple:
Están metiendo cadenas dentro del fuego.
#El Patio de los Dragones Heridos
Tras superar la Muralla Partida, el grupo entra en el Patio de los Dragones Heridos.
Allí descubren la verdadera atrocidad.
Varios dragones permanecen encadenados a generadores. Sus cuerpos están cubiertos por placas metálicas, sondas clavadas bajo las escamas y arneses de conducción térmica. Grant está usando su calor interno, su energía vital y su vínculo espiritual con el bastión para alimentar el sistema de control.
Algunos dragones intentan resistirse. Otros están demasiado agotados. Otros miran a Sazhar y no lo reconocen.
Eva se enfurece al verlos.
Jennie intenta acercarse a uno para curarlo, pero el dragón reacciona con violencia, forzado por una señal que le atraviesa el cuerpo. Sazhar se interpone entre Jennie y las fauces de la criatura. No lo hiere. Solo aguanta el impacto de la cadena y le habla en una lengua grave, llena de sonidos guturales y respiraciones profundas.
Durante un instante, el dragón tiembla.
Recuerda algo.
Luego la sonda se activa y vuelve a rugir.
Maverik se aproxima en silencio. La Stygma responde levemente. No controla al dragón, pero interfiere durante un segundo con la señal de Grant, como si ambas energías se repelieran.
Sazhar se da cuenta.
No dice nada.
Pero desde ese momento mira a Maverik de otra forma: no con confianza, sino con la preocupación de quien ha visto una llave que también podría abrir una jaula.
El objetivo de la mazmorra queda claro: avanzar hasta el núcleo de control, liberar a los dragones y cortar la señal de Grant antes de que el sistema destruya sus cuerpos.
#Las Galerías de Escamas
El interior del bastión está formado por enormes galerías talladas en la roca, decoradas con escamas antiguas, estandartes de clanes dragontinos y estatuas de jinetes legendarios. Cada sala parece haber sido construida para recordar un pacto: humanos, dragontinos y dragones no como amo, soldado y montura, sino como tres formas de defender el mismo cielo.
La ocupación ha profanado ese lenguaje.
Cables recorren los muros. Máquinas de Masthann bloquean pasillos. Altavoces de Grant emiten órdenes distorsionadas. Los emblemas de clanes han sido tapados con códigos de inventario. Las salas de incubación se usan como cámaras de prueba. Las rampas de despegue están cubiertas por sensores.
Durante la exploración, el grupo encuentra varios documentos que confirman que Masthann no desarrolló su nueva tecnología por sí sola. Grant les ha proporcionado motores de asedio, sistemas de control biológico y armamento experimental a cambio de acceso a las montañas de Begonia. Allí, bajo el territorio del reino, existe una fuente de energía antigua que Silas Arclight desea localizar.
Sazhar reacciona con una rabia contenida al leerlo.
Para él, la traición no consiste solo en que Masthann haya aceptado armas de Grant. La traición es que alguien haya mirado a los dragones de Begonia y haya visto combustible.
En una sala de señales, Steve intercepta una comunicación incompleta. En ella se menciona a Aury Coureille, pero también una expresión inquietante:
sujeto de sustitución confirmado.
Jennie interpreta que podría referirse a un clon.
Eva recuerda al soldado dragontino que llegó a Bronsbury y comprende que la teoría de la suplantación cobra cada vez más fuerza.
Parice intenta recuperar más datos, pero muchos archivos se borran al detectar intrusión. Solo consigue aislar tres fragmentos:
- Aury Coureille está siendo usado como rostro operativo del frente.
- El bastión sirve para probar control sobre criaturas de alta resonancia vital.
- La fuente bajo Begonia no es solo energía: responde a rutas antiguas de defensa y anclaje.
Sazhar pregunta qué significa eso.
Parice responde que no le gusta cuando una fuente de energía “responde”.
Damian, por comunicación remota desde la Náyade, confirma que ese lenguaje se parece demasiado al de los sistemas antiguos vinculados a la Náyade. Grant está buscando nodos. No yacimientos. Nodos de una red que el mundo moderno ya no reconoce.
#Sazhar y la Guardia Escamada
A mitad de la mazmorra, el grupo encuentra supervivientes de la Guardia Escamada encerrados en una sala de contención. Son soldados dragontinos heridos, agotados y humillados por no haber podido defender el bastión. Algunos reconocen a Sazhar y bajan la mirada, esperando una reprimenda.
Sazhar no se la da.
Les ordena levantarse si pueden, respirar si no pueden levantarse y seguir vivos aunque solo sea para insultarle después por haber tardado demasiado en llegar.
La escena permite entender quién es realmente.
Sazhar no es un capitán heroico de discurso limpio. Es duro, cortante, orgulloso y a veces desagradable. Pero sus soldados no le temen como se teme a un tirano. Le responden porque saben que carga con ellos. La Guardia Escamada no es una unidad decorativa: es la defensa personal de Malastria, formada por dragontinos que han jurado proteger la capital incluso si el rey cae, incluso si los dragones desaparecen, incluso si el cielo se vuelve enemigo.
Sazhar revela entonces que parte de la Guardia Escamada quería cerrar Malastria y abandonar el bastión. Él se negó. Si Begonia sacrifica sus dragones para salvar sus murallas, dice, entonces Grant ya habrá ganado aunque no entre en la capital.
Eva lo entiende enseguida.
Steve no dice nada, pero deja de provocarlo durante un rato.
Maverik observa a Sazhar como alguien que conoce muy bien el peso de tomar decisiones que hieren para proteger algo mayor.