En el nido superior del bastión, donde los dragones deberían despegar hacia el cielo abierto, el grupo encuentra a la responsable del control de la fortaleza: Zherina Galehart.

Zherina es una bruja monstruosa al servicio de Grant, una figura voladora de aspecto casi humano, deformada por experimentos mágicos y tecnología biológica. Su cuerpo mezcla rasgos de mujer, ave rapaz y criatura artificial: alas enormes cubiertas de plumas negras y placas metálicas, garras alargadas, ojos brillantes y una voz afilada que parece reír incluso cuando amenaza.

No viste como soldado de Masthann ni como científica de Grant.

Parece algo intermedio: una hechicera convertida en arma viviente.

Zherina se burla de Begonia, de sus dragones, de su orgullo ancestral y de la idea de que una criatura alada sea más noble por nacer con escamas que por llevar un motor en la espalda. Según ella, todas las criaturas majestuosas terminan siendo útiles cuando alguien aprende a medirlas correctamente.

Sazhar la llama carroñera.

Zherina responde que los carroñeros al menos entienden que la carne muerta no debe desperdiciarse.

La frase define su horror: no odia a los dragones. Los admira como material.

Zherina reconoce a Maverik como el portador de una marca que Grant lleva tiempo buscando. También muestra interés por Eva y Jennie, percibiendo en ellas talento mágico, aunque inferior al potencial de Sheena. Cuando menciona a Sheena, lo hace como “la pieza que se escapó del castillo”, no con nombre ni con verdad completa.

Eva da un paso adelante.

Zherina sonríe.

Dice que la furia mágica siempre es más fácil de dirigir que la compasión.

Steve le pregunta si todos los empleados de Grant tienen que hablar como si estuvieran audicionando para villano de teatro barato.

Zherina responde lanzándole una ráfaga de viento oscuro que casi lo derriba del nido.

Luego revela su función real en el bastión. No está allí para ganar la guerra. Ni siquiera para conservar la fortaleza indefinidamente. Su tarea era mantener controlados a los dragones el tiempo suficiente para que Grant extrajera datos de rutas subterráneas, patrones de resonancia y registros antiguos vinculados a la fuente bajo Begonia.

Masthann cree que está conquistando.

Begonia cree que está resistiendo.

Grant solo está abriendo camino.

#Jefe: Zherina Galehart

La batalla contra Zherina Galehart se desarrolla en el nido superior del Bastión de la Escama Rota, con el cielo de Ferklin abierto alrededor, dragones encadenados en plataformas inferiores y generadores de control vibrando bajo el suelo.

Zherina combate desde el aire. Usa magia de viento oscuro, chillidos sónicos, plumas cortantes, ráfagas que desplazan al grupo y dispositivos de control instalados en el nido superior. Su estilo no es la fuerza bruta de Nikolai ni la precisión de Seferis. Zherina es cruel, burlona y escurridiza. Ataca desde arriba, debilita con maldiciones y usa el propio bastión como arma.

El combate puede dividirse en varias fases:

  1. Dominio aéreo: Zherina permanece fuera de alcance, obliga al grupo a activar ballestas dragontinas, torretas antiguas o mecanismos del nido para hacerla descender.
  2. Señal de control: activa dragones sometidos que atacan al grupo contra su voluntad. Aquí Sazhar intenta contenerlos sin matarlos.
  3. Interferencia estigmática: la Stygma de Maverik altera brevemente la señal de Grant, permitiendo romper generadores y liberar a algunos dragones.
  4. Caída de la bruja: Zherina desciende al centro del nido y pelea de forma más directa, mezclando garras, viento oscuro y dispositivos biológicos incrustados en sus alas.

A mitad del combate, Zherina intenta forzar a un dragón encadenado a atacar directamente a Sazhar. El dragón es Rhaum, una criatura que el capitán entrenó desde joven. Sazhar queda paralizado un instante, no por miedo, sino porque entiende que Grant quiere convertir su vínculo en arma psicológica.

Zherina le dice que eso es lo hermoso de los lazos: siempre tienen un punto por donde tirar hasta romperlos.

Sazhar baja la lanza.

Maverik interviene.

La Stygma interfiere con la señal. Eva y Jennie sostienen la barrera. Steve rompe uno de los generadores con un disparo preciso. Parice, si está presente, sobrecarga el núcleo secundario.

Rhaum recupera la conciencia durante unos segundos y se niega a atacar.

Sazhar vuelve a levantar la lanza.

Ya no para matar al dragón.

Para defenderlo.

La batalla continúa hasta que Zherina cae derrotada. Herida y furiosa, se niega a morir en un lugar que considera “un establo glorificado”. Antes de retirarse, advierte que la guerra ya ha cumplido su función: Grant ha obtenido lo que necesitaba de Begonia, y el falso Aury seguirá empujando a Masthann hasta que todo Ferklin se desangre.

También deja una última frase dirigida a Sazhar:

Si Begonia sobrevive, será porque aprende a encadenar lo que ama antes de que otro lo haga.

Sazhar responde que Grant siempre comete el mismo error.

Confunde pacto con cadena.

Zherina despliega sus alas dañadas y se lanza al vacío, desapareciendo entre nubes oscuras y corrientes de viento.

No ha muerto.

Pero el bastión queda libre.

#Liberación del bastión

Con Zherina derrotada, el grupo destruye el núcleo de control de Grant. Los dragones del bastión dejan de atacar. Muchos caen exhaustos, libres por primera vez en días. Otros rugen hacia el cielo, no como amenaza, sino como recuperación de voz.

Sazhar se aproxima a Rhaum. El dragón está herido, pero consciente. Durante un momento, el capitán dragontino apoya la frente contra el hocico de la criatura. No hay discurso. No hace falta.

La Guardia Escamada recupera las salas de señales y empieza a enviar mensajes a Malastria. Los soldados supervivientes vuelven a izar los estandartes de Begonia sobre los muros partidos.

El Bastión de la Escama Rota vuelve a manos del reino.

Pero la victoria es incompleta.

Entre los datos recuperados, Steve encuentra mapas de rutas aéreas hacia la frontera de Masthann y registros de transporte vinculados al Escamoso. Jennie localiza informes sobre el uso de magia forzada mediante tecnología. Eva descubre una lista de prisioneros trasladados hacia el sur. Entre los nombres aparece una referencia parcial a Aury Coureille, aunque no queda claro si se trata del verdadero general, del clon o de ambos.

Parice recupera además un esquema incompleto de la red que Grant está siguiendo. La fuente bajo Begonia no aparece marcada como “mina” ni como “reactor”. Aparece marcada como nodo de anclaje.

Damian, al escuchar el término por comunicación, queda inquietantemente callado.

Sazhar pregunta si eso significa que debajo de Begonia hay otra nave.

Damian responde que ojalá fuera tan sencillo.