Al volver a Malastria, Morpheus recibe la noticia con alivio, pero no con celebración. La recuperación del bastión no gana la guerra. Evita que Begonia pierda de golpe su última defensa aérea y espiritual. Eso ya es mucho, pero no basta.
Los dragones liberados empiezan a regresar poco a poco a la capital. El Escamoso recibe componentes recuperados del bastión y varias rutas aéreas vuelven a estar disponibles. La ciudad respira de nuevo, aunque sea con dolor.
Morpheus reconoce que el grupo tenía razón: Grant está manipulando la guerra desde las sombras. Masthann no es el único enemigo, pero mientras el falso Aury siga al mando, el conflicto continuará devorando Ferklin.
Sazhar, por primera vez, habla a favor del grupo en presencia del rey.
Dice que no sabe si confía en ellos.
Pero sabe que en el bastión lucharon por liberar dragones que no eran suyos.
En Begonia, eso significa algo.
Morpheus ofrece al grupo apoyo logístico y acceso limitado al Escamoso para futuras operaciones dentro de Ferklin. La nave no está en condiciones perfectas, pero puede moverse por rutas donde la Vesper llamaría demasiado la atención y donde la Náyade sería imposible de ocultar.
Sazhar queda asignado como enlace militar de Malastria. No se une al grupo como aventurero, pero se convierte en contacto directo en Begonia, capitán aliado y voz de la Guardia Escamada en las siguientes operaciones. A partir de este punto, puede aparecer en escenas de estrategia, defensa de Malastria, rutas aéreas y conversaciones sobre los dragones.
Antes de que el grupo descanse, Sazhar lleva a Maverik a una terraza alta del palacio. Desde allí se ve el Bastión de la Escama Rota recortado contra el horizonte, con luces encendiéndose poco a poco en sus muros recuperados.
Sazhar le dice que no entiende qué es su marca.
Pero ha visto cómo los dragones reaccionan a ella.
Le advierte que una llave no es buena ni mala por abrir puertas. Lo importante es quién decide dónde usarla y quién se queda atrapado al otro lado.
Maverik no responde.
Sazhar tampoco esperaba que lo hiciera.
#Cierre del acto
El acto termina con Begonia respirando por primera vez desde que empezó la ofensiva. El Bastión de la Escama Rota ha sido recuperado, los dragones han sido liberados y Malastria conserva una oportunidad de resistir.
Pero Grant ya ha obtenido parte de lo que buscaba.
La guerra no ha terminado. El falso Aury sigue empujando a Masthann. La fuente bajo Begonia continúa siendo un misterio. Y los datos del bastión demuestran que Grant no improvisa: cada frente, cada ocupación y cada experimento forma parte de una red mayor.
La siguiente decisión queda clara.
Para detener la guerra, el grupo tendrá que cruzar hacia Masthann, descubrir la verdad sobre Aury Coureille y encontrar la fuente de energía antigua que Grant busca bajo las montañas de Begonia.
La liberación del Bastión de la Escama Rota no es una victoria definitiva.
Es el primer rugido de un reino que se niega a ser convertido en combustible.