Aury cae de rodillas en la plataforma superior. La lluvia empieza a golpear la Torre.
Durante unos segundos parece que va a suplicar, amenazar o activar una última trampa.
Pero no lo hace.
Simplemente se ríe.
Una risa seca, cansada, casi humana.
Sheena se acerca. Quiere respuestas. Quiere saber qué hicieron con el verdadero Aury. Quiere saber cuántas copias ha creado Grant. Quiere saber si ella también está condenada.
El clon la mira y, por primera vez, abandona la pose de general.
Le dice que Grant aprendió a copiar cuerpos antes de aprender a preservar vidas.
Sus copias sirven.
Obedecen.
Cumplen una función.
Pero no duran.
Entonces se desabrocha parte de la armadura y muestra el vientre.
Bajo la piel, la carne está negra, podrida, recorrida por venas oscuras y zonas endurecidas como carbón húmedo. No es una herida de combate. Es descomposición interna. Su cuerpo se está apagando desde dentro.
Aury le dice a Sheena que todas las copias de Grant tienen fecha de caducidad.
Algunas duran días.
Otras meses.
Las mejores, quizá unos pocos años.
Pero todas fallan.
Todas se pudren.
Todas terminan recordando que no nacieron: fueron ensambladas.
Sheena queda paralizada.
El clon sonríe con crueldad, pero también con algo parecido a compasión.
Le dice que ella es especial, sí. El primer resultado estable del experimento Meiers. La copia que despertó con nombre. La que escapó. La que encontró amigos. La que Grant perdió.
Pero ser estable no significa ser inmortal.
Ni siquiera significa estar sana.
Quizá su reloj solo es más lento.
Maverik da un paso hacia él, furioso, pero Aury ya no puede levantarse.
El clon añade que Silas Arclight conserva registros sobre el deterioro de las copias. Registros que Sheena debería buscar si quiere saber cuánto tiempo tiene.
Después, su cuerpo empieza a colapsar. La piel se agrieta en líneas negras. La armadura cae al suelo con un golpe sordo. El clon de Aury Coureille muere sin pedir perdón, sin redimirse y sin revelar toda la verdad.
Solo deja una duda venenosa.
#Los datos recuperados
Antes de que la Torre colapse, el grupo consigue recuperar parte de los archivos enviados por Grant.
No son suficientes para entender el siguiente plan de Silas, pero sí para ver la dirección del repliegue.
El nombre aparece una y otra vez en rutas de transmisión, claves corporativas, registros de transporte y órdenes de evacuación. Grant está moviendo personal, muestras, archivos biológicos y datos de resonancia hacia su territorio natal.
Parice detecta referencias a complejos industriales, a instalaciones bajo control corporativo histórico y a una ciudad llamada Umbroot, situada al pie de Godgrassyl.
Damian se queda serio al ver los patrones de memoria orgánica asociados a esos archivos. No son idénticos a la tecnología de la Náyade, pero le resultan demasiado familiares: sistemas vivos usados como soporte de datos, raíces que almacenan información, savia convertida en medio de transmisión.
Sheena apenas escucha.
Sigue mirando sus manos.
Para ella, la palabra importante no es Nordhryn.
Es caducidad.