Localizaciones: Náyade / frontera entre Begonia y Masthann / Torre de Resonancia Jefes del acto: Clon de Aury Coureille Personajes obligatorios: Maverik Windrider y Sheena Meiers Grupo: 4 personajes Objetivo: impedir que el falso Aury Coureille active una señal arcana capaz de alterar a los monstruos del mundo y descubrir que Grant está cubriendo su retirada hacia Nordhryn. Jefe de mazmorra: Clon de Aury Coureille Revelación principal: las copias creadas por Grant tienen fecha de caducidad.

Tras la llegada de la Náyade a Ferklin, la reapertura de rutas entre Begonia y Masthann y la recuperación de varios aliados de Bronsbury, el grupo dispone por primera vez de una posición estratégica sólida en el continente.

Pero esa ventaja llega tarde.

Grant ya ha obtenido parte de lo que buscaba.

La operación de Ferklin no ha terminado como Silas Arclight deseaba. Begonia no ha caído, Masthann ha despertado del control mental, el Bastión de la Escama Rota ha sido recuperado, Verdatia ha roto la red de obediencia y la Falla Ley Arcana de Begonia no ha podido ser convertida en infraestructura directa.

Aun así, Grant no se marcha con las manos vacías.

Durante la ocupación del Bastión, la manipulación de Verdatia y los avances militares hacia las montañas begonias, sus técnicos han conseguido registrar pulsos, muestras de radiación arcana, patrones de resonancia y lecturas incompletas de la Falla Ley Arcana. No han tomado la Falla. No han construido sobre ella. Pero han aprendido lo suficiente como para entender qué tipo de fenómeno buscaban.

Y eso hace a Grant todavía más peligrosa.

La corporación empieza a retirarse de Ferklin, pero no como un ejército derrotado que huye en desorden. Sus células desmontan equipos, borran registros, evacuan técnicos, destruyen laboratorios móviles y desplazan archivos hacia el norte.

Hacia Nordhryn.

La antigua tierra natal de Grant Corp.

Allí la corporación conserva fábricas, contactos, rutas industriales, laboratorios heredados, viejas protecciones políticas y una relación histórica con la tecnocracia local que no ha desaparecido del todo. Si Grant necesita reorganizarse, ocultar datos sensibles y preparar su siguiente movimiento, Nordhryn es el lugar lógico al que replegarse.

Pero antes de abandonar Ferklin por completo, Silas deja una última pieza activa.

El falso Aury Coureille.

#La señal pendiente

Los dirigentes de Masthann, todavía horrorizados por lo ocurrido en la Ciudadela de las Rosas, entregan al grupo acceso a todos los registros militares, arcanos y de comunicación que no han sido destruidos por Grant.

Parice y Damian Voss analizan la información desde la Náyade. Gaia compara las lecturas con los datos recuperados de la Náyade y la Refinería de Bujía. Sheena revisa los patrones mágicos que conectaban Verdatia con otros puntos de Ferklin.

Entonces descubren algo peor.

Grant no había limitado sus pruebas a Yuhán, Masthann o el Bastión de la Escama Rota. La corporación estaba construyendo una red de amplificación mental a escala continental.

El siguiente punto de emisión no es un palacio, ni una mansión, ni una base secreta.

Es la Torre de Resonancia.

La Torre de Resonancia es una antigua instalación situada en la frontera entre Begonia y Masthann. Fue construida como estructura neutral en épocas anteriores para mantener comunicaciones entre ambos reinos durante periodos de tensión. Sus antenas arcanas podían enviar mensajes a larga distancia usando cristales de eco, ondas de maná y sistemas de repetición instalados en las montañas.

Durante la guerra, Masthann tomó la torre.

Grant la modificó en secreto.

El falso Aury pretende utilizarla para lanzar un mensaje cifrado arcano.

No será un mensaje para soldados ni gobernantes. Será una señal diseñada para alcanzar a las criaturas salvajes del mundo: monstruos, bestias mágicas, aberraciones, animales contaminados por energía antigua y seres sensibles a la magia ambiental.

La señal no los controlará con precisión.

Hará algo más brutal.

Provocará una ira irrefrenable, una violencia instintiva y contagiosa.

Si la emisión se completa, los monstruos de todo el mundo entrarán en frenesí. Bosques, cuevas, ruinas, pueblos aislados y rutas comerciales se convertirán en trampas mortales. Grant no necesitará ganar Ferklin ni mantener una guerra abierta: bastará con que el mundo se encierre, se defienda y se desgarre a sí mismo mientras la corporación reorganiza sus fuerzas en Nordhryn.

Steve lo entiende enseguida.

No es una ofensiva.

Es humo.

Grant quiere incendiar el mapa para que nadie mire hacia dónde se está retirando.

#Elección del grupo

Maverik decide partir de inmediato hacia la Torre de Resonancia.

Sheena debe acompañarle. Los registros de Masthann muestran que la señal usa una variación de la magia mental que envolvía Verdatia, pero también contiene patrones derivados del experimento Meiers. Si alguien puede seguir, interpretar o romper esa resonancia, es ella.

Sheena acepta, aunque la idea la incomoda. Cada vez que Grant utiliza magia copiada, cada máquina, cada sello y cada experimento parecen rozar su propio origen.

El grupo será de cuatro personas, pero Maverik y Sheena son obligatorios.

La misión no es un asalto masivo. La Torre está cerca de una zona fronteriza todavía inestable. Begonia y Masthann han cesado hostilidades, pero enviar tropas de cualquiera de los dos reinos podría reactivar tensiones, provocar accidentes o dar al falso Aury una excusa para presentarse como víctima de una traición.

La Vesper puede transportar al grupo hasta una zona cercana. La Náyade queda como base de coordinación y escucha, suspendida sobre aguas neutrales de Ferklin.

Damian insiste en que no deben destruir la Torre sin recuperar antes los registros de transmisión. Si Grant ha diseñado una señal capaz de alterar monstruos a gran escala, podrían necesitar entenderla para detener efectos residuales.

Parice añade que también convendría saber qué datos están enviando hacia Nordhryn.

Steve pregunta si por una vez pueden resolver un problema sin que eso abra otro más grande.

Nadie responde.

#Camino hacia la frontera

El grupo viaja hacia la frontera entre Begonia y Masthann.

La zona refleja el cansancio de la guerra: campamentos abandonados, trincheras inundadas, máquinas de asedio destruidas, cadáveres de autómatas de Grant cubiertos de barro, estandartes de ambos reinos tirados en el suelo y dragones demasiado heridos para volar lejos de las montañas.

La guerra ya no ruge.

Pero sus dientes siguen clavados en la tierra.

A medida que se acercan a la Torre de Resonancia, los monstruos de la región empiezan a comportarse de forma extraña. Criaturas que normalmente evitarían al grupo atacan sin miedo. Bestias heridas se lanzan contra ellos hasta morir. Pájaros negros giran en círculos sobre la torre. Incluso algunos dragones jóvenes, todavía débiles tras la ocupación del Bastión de la Escama Rota, se muestran inquietos en la distancia.

Sheena siente la señal como un zumbido bajo la piel. No es una orden clara, sino una presión: rabia, hambre, miedo, defensa territorial y dolor, todo mezclado y amplificado.

Maverik percibe algo distinto.

Su Stygma reacciona levemente ante la torre, como si la señal intentara encontrar una grieta por la que entrar.

A través de la comunicación de la Náyade, Damian advierte que la Torre no solo está emitiendo. También está enviando paquetes de datos hacia rutas cifradas del norte.

Parice confirma la dirección general.

Nordhryn.

Grant está borrando su presencia de Ferklin, pero antes está enviando todo lo aprendido sobre la Falla Ley Arcana fuera del continente.

Eso vuelve la misión doble: cortar la señal y recuperar suficientes datos para entender qué ha conseguido Grant.