De regreso a la Náyade, el grupo analiza los datos robados del Tren Radicular.

Los archivos confirman varias cosas:

  • Nordhryn no es una víctima pasiva de Grant.
  • Parte de su gobierno sabía que Grant estaba usando infraestructura nacional.
  • El Edificio Grant está anclado cerca de Umbroot para sincronizarse con Godgrassyl.
  • Grant estudia las raíces del árbol como matriz de estabilización biológica.
  • Los experimentos de clonación no buscan solo crear copias, sino cuerpos persistentes, corregidos y reemplazables.
  • Sheena es considerada un “modelo estable preliminar”.
  • El Archivo Radicular contiene registros más profundos sobre el Proyecto Meiers, clones fallidos y posibles métodos de prolongación.
  • Zherina sigue viva y actúa como supervisora de operaciones biológicas de Grant.
  • Gasón y los alumnos de Bronsbury han confirmado que la Academia ya no puede limitarse a observar.
  • Godgrassyl no funciona como un Eidolon, pero posee una presencia espiritual y memorística que ninguna máquina debería estar forzando.

La situación política queda delicada.

Nordhryn no puede admitir públicamente que Grant opera dentro de su capital sin quedar humillada ante el mundo.

Bronsbury no puede atacar sin provocar un conflicto internacional.

Y Grant se aprovecha justo de esa tensión.

Jennie resume el problema con claridad: Nordhryn creó una herramienta para tratar con el exterior sin mancharse las manos. Ahora esa herramienta ha vuelto con manos propias.

Damian, mirando a Godgrassyl desde la cubierta, añade que los árboles así no olvidan. Si Grant sigue extrayendo de sus raíces, no solo despertará energía.

Despertará memoria.

Sheena pregunta qué significa eso.

Damian responde que, en su mundo, cuando los sistemas de memoria orgánica empezaron a recordar más de lo que sus creadores podían controlar, fue cuando todo se vino abajo.

#Cierre del acto

El grupo comprende que no basta con mirar el Edificio Grant desde fuera.

Tampoco basta con denunciar a Nordhryn.

El Archivo Radicular está bajo Godgrassyl, protegido por infraestructura estatal, capas corporativas, trenes blindados, rutas cerradas y una política nacional construida durante generaciones para impedir que el exterior entienda lo que ocurre bajo sus raíces.

Para llegar allí tendrán que entrar más profundamente en Nordhryn, comprender su grieta política, contactar con disidentes internos y quizá seguir el rastro de los Nivarel, los habitantes originales expulsados de la isla-continente.

El siguiente objetivo queda claro:

Encontrar una forma de acceder al Archivo Radicular sin provocar una guerra abierta contra Nordhryn.

La visita a Nortaria termina como empezó: con la sensación de haber visto solo una franja de algo inmenso.

El jugador no ha recorrido Nordhryn.

Ha visto su costa, su capital exterior, sus diques y sus raíces.

Suficiente para entenderlo.

Suficiente para temerlo.

Suficiente para saber que Grant no nació en un vacío.

Nació en una nación que confundió memoria con propiedad, progreso con extracción y aislamiento con derecho a no responder ante nadie.

Y ahora esa raíz enferma está creciendo hacia el corazón del mundo.