Localizaciones: Náyade / Jynsmoon / Ilissar / Nervalis / Pináculo de Cristal Personajes obligatorios: Maverik Windrider y Sheena Meiers Grupo: 4 personajes Personajes de apoyo: Liara, Maira, Sanaya, Amanda, Brando, Gaia, Damian Voss, Jennie y Aeltharion Jefe del acto: Nikolai, Corazón de Escarcha Objetivo: evitar una guerra entre Nordhryn y los Nivarel, impedir que Grant acceda a Nervalis y obtener una vía de infiltración hacia el Archivo Radicular.
Tras la incursión en Nordhryn, la Náyade se mantiene en movimiento, evitando las rutas de vigilancia nordhrynianas y alejándose de la Bahía de los Sargazos antes de que el gobierno de Umbroot pueda convertir el incidente del Tren Radicular en una acusación formal contra Bronsbury.
El grupo ha descubierto que Grant está usando Godgrassyl como matriz viva para estabilizar clones y cuerpos artificiales, pero todavía no tiene forma segura de infiltrarse en el Archivo Radicular sin provocar una guerra abierta contra Nordhryn.
La situación política es demasiado frágil.
Bronsbury decide retirar de la zona a todos los equipos secundarios que puedan servir como excusa diplomática. Gasón, Anika, Dorel y Minaer regresan a la Academia Bronsbury con el cilindro de datos parcial, los informes del Distrito de los Diques y el testimonio del Comandante de Diques. Su misión pasa a ser informar al directorado, preparar defensa diplomática y demostrar que Grant opera dentro de infraestructura nordhryniana sin obedecer siquiera a las autoridades locales.
Si el jugador completó la misión Nuestro homie Bedoya, Liara, Maira, Sanaya y Amanda también se separan temporalmente de la Náyade durante esos días. Bronsbury las reasigna a una misión diplomática pendiente en Jynsmoon, aprovechando que ya han demostrado capacidad para sobrevivir en crisis internacionales, negociar con autoridades hostiles y no desmoronarse cuando el mundo decide complicarse.
Bedoya, en cambio, puede permanecer con el grupo como personaje opcional.
Pasan varios días.
No son días tranquilos, pero sí necesarios. La Náyade se desplaza entre puntos seguros, Damian analiza los patrones de Godgrassyl, Parice intenta reconstruir los datos dañados del Tren Radicular y Sheena vive con la ansiedad de saber que el Archivo Radicular contiene respuestas sobre su deterioro, pero que llegar allí puede encender una guerra.
Entonces llega una comunicación desde Jynsmoon.
No viene del director de Bronsbury ni de Gasón.
Viene de Liara.
#La llamada desde Jynsmoon
La señal llega entre interferencias de hielo, auroras y ruido mágico. La imagen de Liara aparece distorsionada en la pantalla de la Náyade, con Maira, Sanaya y Amanda detrás de ella, abrigadas con ropa de viaje nivarel y visiblemente agotadas.
Liara intenta empezar con formalidad.
No lo consigue del todo.
Dice que la misión diplomática en Jynsmoon iba razonablemente bien, lo cual en términos de Bronsbury significa que nadie había declarado la guerra durante las primeras cuarenta y ocho horas.
Luego la situación cambió.
El equipo de Liara logró establecer contacto con los Nivarel, el pueblo de rasgos élficos que vive oculto en la ciudad de cristal de Ilissar, bajo el árbol de hielo Nervalis. La misión consistía en abrir una vía diplomática entre Bronsbury y un pueblo que el resto del mundo considera casi legendario.
Pero Grant Corp. ha llegado antes.
Durante los últimos días, tropas de asalto han intentado acceder a las galerías exteriores de Nervalis. Oficialmente, Nordhryn niega cualquier operación en Jynsmoon. Extraoficialmente, los Nivarel han reconocido tecnología, uniformes, códigos y métodos propios de Grant.
Los Nivarel están furiosos.
Para ellos, esto no es un incidente aislado.
Es la repetición de una historia antigua.
Los humanos de Nordhryn ya los expulsaron una vez de su hogar, tomaron Godgrassyl y convirtieron lo sagrado en infraestructura. Si ahora Grant, nacida en Nordhryn, intenta tocar Nervalis, los Nivarel no lo interpretarán como una operación corporativa.
Lo interpretarán como el segundo despojo.
Y esta vez no piensan huir.
Liara explica que el consejo de Ilissar ha amenazado con liberar conjuros arcanos ancestrales sobre Nordhryn. No ataques menores, no sabotajes, no maldiciones simbólicas. Magia antigua de hielo, cristal y memoria capaz de congelar puertos, partir diques, apagar rutas energéticas y hacer que una nación pantanosa como Nordhryn se hunda en su propio barro helado.
Después de Ferklin, otra guerra internacional sería una catástrofe.
Sheena debe acompañarlo. Los datos de Nordhryn hablaban de estabilización, memoria biológica y persistencia orgánica. Si Grant intenta acceder ahora a Nervalis, quizá busca comparar el árbol de hielo con Godgrassyl. O quizá busca algo peor: una forma de conservar memoria, alma o identidad en cuerpos artificiales.
Sheena no puede ignorarlo.