Localizaciones: Reino de Masthann / Lago Ponkatoth / pueblo pesquero / Santuario Hundido de Ponkatoth Jefes del acto: Gran Ponkatoth Personaje obligatorio: Katshy Grupo: 4 personajes Disponibilidad: tras el alto el fuego entre Begonia y Masthann. Recompensa principal: mejor arma de Katshy y técnica definitiva felina.
La primera ruta secundaria nace de la forma más absurda posible.
Katshy huele algo desde la Náyade.
Nadie sabe cómo.
Parice afirma que eso es científicamente ofensivo. Damian responde que, si la gata empieza a detectar corrientes mágicas mejor que los sensores de la Náyade, él abandona la sala. Steve pregunta si eso significa que Katshy puede sustituir a Damian. Damian le mira durante varios segundos sin decir nada.
Katshy, ajena a cualquier debate técnico, insiste en ir a Masthann.
No quiere investigar.
No quiere negociar.
Quiere pescado.
Según varios pescadores de Verdatia, al oeste de la capital se encuentra el Lago Ponkatoth, famoso por albergar el pez más sabroso del mundo. La noticia convierte a Katshy en una fuerza imparable.
#El lago tras la guerra
El Lago Ponkatoth está situado en una zona apartada de Masthann, lejos de los jardines políticos de Verdatia y de las rutas militares principales. Después de tanto control mental, propaganda, dragones heridos y ciudades rotas, el lugar parece un respiro: aguas enormes y tranquilas, casitas de pescadores, embarcaderos de madera, nenúfares gigantes, aves lacustres y una niebla suave al amanecer.
Pero la guerra también ha llegado allí.
Masthann usó el lago como zona de abastecimiento militar. Grant instaló equipos cerca de antiguos conductos subterráneos durante la ocupación. Los peces han empezado a desaparecer, las redes vuelven cortadas, algunas barcas aparecen volcadas y por la noche se oyen golpes bajo los embarcaderos.
Los pescadores hablan del Gran Ponkatoth, un pez colosal que según la tradición protege el equilibrio del lago. No es solo una criatura grande. Es el guardián de una corriente mágica natural anterior a Verdatia, anterior al Consejo de las Rosas e incluso anterior a la idea moderna de Masthann.
Katshy escucha todo eso con atención.
Luego mira el agua como si estuviera calculando si cabe en su estómago.
#La pesca ritual
Para invocar al Gran Ponkatoth, el grupo debe ayudar a los pescadores a reconstruir una ceremonia antigua. No se trata de cazar al guardián, sino de demostrar respeto por el lago y pedirle que vuelva a equilibrar sus aguas.
Para ello deben reunir tres cebos especiales:
- Escama Dulce, obtenida de peces luminosos en los juncales.
- Gusano de Vapor, que vive cerca de viejos conductos instalados por Grant.
- Menta Lacustre, que crece en islotes custodiados por aves agresivas.
La misión funciona como una zona abierta breve alrededor del lago, con combates menores, humor y exploración ligera. Katshy puede olfatear cebos ocultos, colarse por troncos huecos, asustar aves y robar pescado de cubos ajenos si el jugador se descuida.
Durante la búsqueda, el grupo descubre que Grant no estaba interesado en el Gran Ponkatoth como criatura. Le daba igual el santuario, la tradición y el lago. Sus técnicos solo detectaron una corriente mágica natural y trataron de drenarla como prueba menor para futuros sistemas de extracción.
El patrón se repite.
Donde los pescadores veían un guardián, Grant vio una fuente.
Donde Katshy ve comida, al menos todavía ve algo vivo.
#Santuario Hundido de Ponkatoth
Cuando reúnen los cebos y los pescadores inician la ceremonia, algo sale mal. El agua se oscurece, las barcas se separan de la orilla y una corriente arrastra al grupo hacia el centro del lago.
Bajo la superficie aparece el Santuario Hundido de Ponkatoth, una estructura antigua de piedra cubierta de algas, escamas fosilizadas y estatuas de peces enormes. No es un templo grandioso, sino un santuario natural, húmedo, azul verdoso, construido alrededor de una corriente mágica subterránea.
En su interior, el grupo encuentra el verdadero problema: un extractor energético de Grant sigue activo, incrustado en una de las paredes del santuario. No controla al Gran Ponkatoth, pero le está drenando fuerza y contaminando la corriente del lago.
El guardián no está atacando por maldad.
Está defendiendo su territorio mientras se muere de agotamiento.
Katshy entiende esto antes que nadie. No porque alguien se lo explique, sino porque es un animal. Reconoce hambre, dolor, territorio y miedo de una forma más directa que el resto del grupo.
Por primera vez en la misión, deja de mirar el lago como despensa.
#Jefe: Gran Ponkatoth
El Gran Ponkatoth aparece como un pez colosal, viejo, de bigotes enormes, escamas brillantes y ojos de criatura ancestral. No parece maligno. Parece ofendido, agotado y profundamente harto de que los habitantes de tierra firme le metan máquinas en casa.
El combate se desarrolla en una arena semihundida. El Gran Ponkatoth golpea con la cola, invoca corrientes, levanta columnas de agua, llama bancos de peces menores y puede tragarse temporalmente a un personaje antes de escupirlo contra una pared del santuario.
La clave del combate no es matarlo.
Es destruir el extractor de Grant.
Katshy tiene acciones especiales durante la batalla: puede distraer al Gran Ponkatoth, trepar por restos de piedra, morder cables del extractor y arañar las branquias mecánicas que le están causando dolor.
Cuando el dispositivo se rompe, el agua cambia de color. La corriente mágica se estabiliza. El Gran Ponkatoth deja de atacar.
Katshy se acerca a él.
El pez la mira.
Ella lo mira.
Durante unos segundos, el grupo teme que intente comérselo de todas formas.
Pero Katshy entiende que ese pez no era comida.
Era el dueño del lago.
#Recompensas
Como agradecimiento, el Gran Ponkatoth deja caer uno de sus largos bigotes endurecidos. Los pescadores lo tratan como una reliquia y lo preparan como arma ceremonial para Katshy.
Recompensa principal: Bigote de Ponkatoth, arma definitiva de Katshy.
Además, Katshy aprende su técnica definitiva:
Velocidad Extrema, una técnica felina en la que salta entre reflejos de agua, deja sombras sobre la superficie y golpea al enemigo con prioridad altísima.
Al volver al pueblo, los peces regresan poco a poco. Los pescadores celebran una comida en honor al grupo. Katshy recibe un plato pequeño de pescado preparado con máximo respeto ceremonial.
Lo huele.
Lo devora.
Y decide que salvar el lago ha merecido la pena.