La subida por Nervalis funciona como una mazmorra vertical y sagrada.
No se entra en un tronco normal. Se atraviesan cámaras de hielo vivo, galerías de cristal, raíces translúcidas y espacios donde la memoria de los Nivarel se conserva en forma de luz congelada.
La mazmorra mezcla exploración, diplomacia y asalto militar:
- tropas de Grant congeladas a medias, aún combatiendo gracias a implantes;
- autómatas adaptados al frío;
- drones con alas de cristal robado;
- campos de escarcha que bloquean rutas;
- espejos de hielo que muestran escenas del exilio nivarel;
- puentes que solo aparecen cuando se escucha una melodía ritual;
- raíces que rechazan a quienes portan tecnología de Grant;
- zonas donde Sheena puede activar resonancias de magia auténtica.
Durante el ascenso, el grupo ve fragmentos del pasado nivarel: la huida desde Nordhryn, la semilla de Godgrassyl llevada hasta Jynsmoon, los primeros muertos por el frío, el pacto con los espíritus de escarcha y la fundación de Ilissar.
No son recuerdos narrados con solemnidad cómoda.
Son heridas conservadas en hielo.
Niños caminando sobre nieve que no sabían nombrar. Ancianos enterrados bajo cristales porque la tierra no cedía. Jóvenes nivarel jurando no volver a dejar que una raíz sagrada se convirtiera en propiedad humana.
Sheena se siente especialmente afectada.
Los Nivarel salvaron una semilla y la convirtieron en continuidad.
Grant roba cuerpos y los convierte en repuestos.
Maverik se mantiene cerca de ella, como siempre.
#Liara y las chicas en Ilissar
Mientras el grupo asciende por Nervalis, Liara, Maira, Sanaya y Amanda permanecen en Ilissar ayudando a sostener la situación diplomática.
No son parte jugable de la mazmorra, pero su función narrativa es importante.
Liara participa en las discusiones del consejo, recordando que Bronsbury no está allí para defender a Nordhryn, sino para impedir que Grant convierta el dolor nivarel en otra guerra útil.
Maira acompaña a jóvenes nivarel y refugiados del borde exterior de la ciudad, mostrando que incluso en un lugar tan solemne alguien necesita hacer preguntas incómodas, llevar mantas y romper un poco la tensión.
Sanaya ayuda a los sanadores de Ilissar con heridos de las incursiones. Su presencia permite que algunos Nivarel vean por primera vez a una humana del exterior tratando su dolor sin pedir acceso a cambio.
Amanda coordina información entre la Náyade, Ilissar y el grupo de Maverik. Es quien mantiene la misión entera funcionando sin que parezca que nadie la está dirigiendo.
Esto justifica que hayan permanecido varios días en Jynsmoon antes de la llamada. No estaban esperando a que llegaran los protagonistas.
Estaban conteniendo una guerra.